Una reflexión sobre el apego
En tanto a que somos personas nos configuramos como seres únicos e indivisibles, nuestro espíritu vital es sólo uno, sin embargo, en algunas ocasiones proyectamos nuestra existencia en nuestro entorno, tanto que dividimos nuestro ser en trozos que depositamos en otras personas, por ende, las hacemos dueñas de nuestra trayectoria vital y ellas, por ende, llegan a condicionar nuestro estado de ánimo y nuestra conducta. Podríamos hablar de que existe una alienación de nuestro "yo" en la cual éste, aunque no deje de existir, se puede llegar a ver minimizado al máximo. Esto es algo propio de nuestra mente hiperdesarrollada, la cual, si no controlamos, puede llegar a volvernos irresponsables con nosotras y nosotros mismos. Hemos olvidado la existencia del "yo" y la hemos cambiado por "tú" o "vosotros/as", algo que puede conducir a la destrucción individual y hacer que acabemos en un pozo emocional y social. Pese a ser algo tan real y tan cotidiano, l...