Una profundización en los conflictos de intereses
Los seres humanos somos sociales por naturaleza, vivimos en cercanía con pequeños grupos y, al mismo tiempo, también en otro más grande: el Estado. Éste último se configura como una proyección del poder popular, el cual, mediante democracia representativa, elige a aquellos y aquellas representantes que están más de acorde con su pensamiento, el cual, desde mi punto de vista, viene determinado por las condiciones sociales y económicas en las que vive una persona. Por ende, podemos deducir algo muy claro: la política es un eterno conflicto de intereses. Marx tenía razón en cuanto a la lucha de clases, sin embargo, existen más luchas, no sólo ésta. Hallamos conflictos motivados por ideas racistas, xenófobas, machistas, religiosas, etc., donde cada persona decide posicionarse o bien en un lado o bien en otro. Nos encontramos con conflictos entre pensamientos dispares que buscan el bien (sí, incluso aquellas ideologías más destructivas a nivel colectivo e individual buscan, en teoría...