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Una reflexión sobre el ideal de justicia

Uno de los más clásicos debates filosóficos y sociales ronda acerca de la idea de justicia, de si algo es justo o no, para lo cual es difícil dar una solución objetiva. L a respuesta es muy sencilla si pretendemos salir del dilema basándonos en el ordenamiento jurídico, ya que podríamos decir que todo aquello que funcione según las normas es lo justo, no obstante, esto es sólo aplicable a aquellas personas que tienen una profesión relacionada con el derecho, ya que para otras, incluso algunas normas o preceptos pueden llegar a ser cuestionados. Por otro lado, podemos sumergirnos en otros aspectos donde hallaremos situaciones o hechos, al margen del derecho, que también son susceptibles de jucio para cada persona, como por ejemplo, el no haber triunfado en un curso académico, algo que para el o la que lo padece, puede parecer injusto, pero desde un punto externo, puede parecer lo contrario ya que, por ejemplo, la persona ha podido no emplearse a fondo para superar el curso y esta circun...

Una reflexión sobre el apego

En tanto a que somos personas nos configuramos como seres únicos e indivisibles, nuestro espíritu vital es sólo uno, sin embargo, en algunas ocasiones proyectamos nuestra existencia en nuestro entorno, tanto que dividimos nuestro ser en trozos que depositamos en otras personas, por ende, las hacemos dueñas de nuestra trayectoria vital y ellas, por ende, llegan a condicionar nuestro estado de ánimo y nuestra conducta. Podríamos hablar de que existe una alienación de nuestro "yo" en la cual éste, aunque no deje de existir, se puede llegar a ver minimizado al máximo. Esto es algo propio de nuestra mente hiperdesarrollada, la cual, si no controlamos, puede llegar a volvernos irresponsables con nosotras y nosotros mismos. Hemos olvidado la existencia del "yo" y la hemos cambiado por "tú" o "vosotros/as", algo que puede conducir a la destrucción individual y hacer que acabemos en un pozo emocional y social.  Pese a ser algo tan real y tan cotidiano, l...

Una reflexión sobre las religiones teístas

 Una religión teísta es aquella en la cual se venera a varios dioses y diosas o tan sólo a una deidad. Existen, a día de hoy, varios credos de esta tipología ampliamente extendidos, como son el cristianismo, el islam, el judaísmo o el hinduismo. No obstante, la historia de las religiones probablemente se remonta a tiempos primitivos, donde quizás las religiones surgieron como explicación a fenómenos naturales entonces incomprensibles y/o también por el uso de ciertas sustancias empleadas en ritos chamánicos o simplemente de forma recreativa. No obstante, inevitable me surge la pregunta de si, al margen de estas dos posibles explicaciones, podría haber un origen real; lo cierto es que, puesto que la historia de la humanidad es tan antigua y compleja, quizás nunca lleguemos a saberlo. Igualmente, puesto que nuestro intelecto es limitado, puede que haya cosas, como la religión, que nunca lleguemos a comprender. Cabe decir, además, que es cierto que, como existen (y han existido) múlti...

Deshumanización

Nuestra especie, en sus orígenes, vivía  en contacto directo con la naturaleza en todo momento , aunque, con el surgimiento de las grandes ciudades, esa interacción se fue perdiendo. A día de hoy, en comparación con tiempos muy antiguos, nuestro contacto con la naturaleza, salvo que se resida en el rural, es escaso. Pienso que (y esto es una teoría personal), hace miles de años, el hecho de no vivir en ciudades, implicaba un modo de vida más en sintonía con nuestro ser, es decir, vivíamos según nuestra condición natural, y me refiero a la alimentación y hábitos, teníamos, en general, unas costumbres sanas (salvo una a la que aludiré más adelante), ya que no nos quedaba otra si queríamos sobrevivir. Quizás la obesidad estuviese presente, pero estoy seguro de que debía ser algo muy minoritario, ya que nuestro estilo de vida nos obligaba a estar en forma para proteger nuestra vida. Además, existía un mayor respeto por la naturaleza que a día de hoy; en los tiempos que corren, lo...

Una profundización en los conflictos de intereses

Los seres humanos somos sociales por naturaleza, vivimos en cercanía con pequeños grupos y, al mismo tiempo, también en otro más grande: el Estado. Éste último se configura como una proyección del poder popular, el cual, mediante democracia representativa, elige a  aquellos y aquellas representantes que están más de acorde con su pensamiento, el cual, desde mi punto de vista, viene determinado por las condiciones sociales y económicas en las que vive una persona. Por ende, podemos deducir algo muy claro: la política es un eterno conflicto de intereses. Marx tenía razón en cuanto a la lucha de clases, sin embargo, existen más luchas, no sólo ésta. Hallamos conflictos motivados por ideas racistas, xenófobas, machistas, religiosas, etc., donde cada persona decide posicionarse o bien en un lado o bien en otro. Nos encontramos con conflictos entre pensamientos dispares que buscan el bien (sí, incluso aquellas ideologías más destructivas a nivel colectivo e individual buscan, en teoría...

Divisiones y conflicto social

Anteriormente en el blog hablé sobre los grupos y dije que las personas nos desenvolvemos mejor en pequeños grupos (por norma general) que en grandes, pero que ello no debía servir de escusa para cerrarse al mundo; ahora me gustaría profundizar en esto, tocando también el ámbito español.  Es evidente que en nuestro día a día tendemos a agruparnos más con las personas con las que tenemos más afinidad, ya que nos sentimos más a gusto. Tenemos a nuestro pequeño grupo personal, a parte de la familia y luego, en una perspectiva más grande, tenemos al gran grupo humano que conforma nuestra ciudad, nuestra comunidad autónoma, el Estado, el continente y, en último lugar, el mundo. El hecho de que los seres humanos tendemos a diferenciarnos del resto es una realidad completamente generalizada y acudimos a cualquier tipo de concepto para ello (idioma, país, etnia, etc.). Esto no tiene por qué ser malo, ya que es cierto que somos diferentes (aunque iguales en tanto a que somos personas),...

Una reflexión sobre el origen del significado de las palabras

Todas las palabras de cada lenguaje tienen un significado en concreto ligado a un objeto, cosa, concepto, etc. Utilizamos, por lo tanto, construcciones gramaticales para referirnos tanto a lo que nos rodea como a aquello de nuestro interior; resulta imposible separar la palabra que designa algo de su significado. Pero resulta interesante reflexionar sobre el porqué, por ejemplo, una cosa en concreto como una mesa, recibe ese nombre y por qué a su vez, dicha construcción gramatical tiene el significado de un objeto plano con cuatro patas (mesa estándar). La reflexión se vuelve todavía más complicada si nos vamos al análisis de más clases de palabras. En su momento, Platón quiso ofrecer una explicación a este mismo debate, es decir, propuso una respuesta al porqué sabemos, por ejemplo, que una mesa, es una mesa. Para este filósofo de la antigua Grecia, esto es posible porque nuestra alma, antes de nacer en el mundo terrenal, pasó por lo que él llamó "mundo de las ideas" y...