Inicio
El ser humano es un animal filósofo por naturaleza, continuamente está reflexionando y resolviendo problemas ya desde el nacimiento y nunca deja de hacerlo hasta el final de sus días, porque, al fin y al cabo, el camino de la vida es el camino de la reflexión, nuestro cerebro está constantemente analizando todos y cada uno de los estímulos que nos llegan desde el exterior y, partir de ellos, elaboramos alguna respuesta concreta. Cabe decir que, es muy curioso (y tan normal al mismo tiempo) el hecho de que a partir de un mismo acontecimiento o circunstancia puedan surgir múltiples y distintas respuestas dependiendo de cada persona. Cada una actúa o responde de un modo en concreto en base a factores como el entorno o la personalidad y ahí surgen los diversos puntos de vista, las ideologías, las creencias... Por lo tanto, puesto que cada forma de ver las cosas depende de, por ejemplo, la personalidad de cada uno o una, existen múltiples formas de pensar. Precisamente, analizado el origen de dichas formas de pensamiento, llegamos a la conclusión de que no existe una única creencia válida, sino que puede haber muchas.
Pero, volviendo al principio de este escrito, cabe decir que, la reflexión va más allá de analizar estímulos, también comprende el análisis de la respuesta a los mismos y me refiero a las ideologías. Es de vital importancia no seguir ciegamente un movimiento o modo de pensar, es decir, debemos analizar cada uno de sus puntos y ver si están correctamente argumentados, pero, ¿cómo podemos saber esto?
Existen una serie de argumentos llamados "falacias" que no son válidos desde el punto de vista filosófico porque carecen de toda lógica. Son tantas que darían para escribir otro texto, por lo que os animo a investigarlas.
La reflexión implica no ser manipulado o manipulada, implica creer por propia convicción y no por imposición.
Pero, volviendo al principio de este escrito, cabe decir que, la reflexión va más allá de analizar estímulos, también comprende el análisis de la respuesta a los mismos y me refiero a las ideologías. Es de vital importancia no seguir ciegamente un movimiento o modo de pensar, es decir, debemos analizar cada uno de sus puntos y ver si están correctamente argumentados, pero, ¿cómo podemos saber esto?
Existen una serie de argumentos llamados "falacias" que no son válidos desde el punto de vista filosófico porque carecen de toda lógica. Son tantas que darían para escribir otro texto, por lo que os animo a investigarlas.
La reflexión implica no ser manipulado o manipulada, implica creer por propia convicción y no por imposición.
Con esta entrada reanudo una etapa que dejé pausada durante bastante tiempo.
Bienvenidos y bienvenidas.
Comentarios
Publicar un comentario