Crítica al sistema educativo

La educación es uno de los pilares clave de un Estado y del mundo, y crear un buen sistema es algo básico y muy importante por todas las repercusiones, tanto positivas como negativas, que puede tener, todo dependerá de como esté planteado. Igualmente, aunque se haya creado un muy buen sistema que ofrezca grandes oportunidades al alumnado, no quiere decir que no vayan a producirse algunos resultados negativos, de todos modos, es muy importante ir mejorando siempre. Atendiendo a esto, expondré a continuación, en esta entrada, una crítica al sistema educativo español.

Un error grave radica en que el alumno o alumna, ya desde temprano, puede estar reclamando una especialización en algo en concreto, a veces de forma inconsciente, su mente se centra en una determinada área del saber. Por ejemplo, una persona destaca mucho en una o varias materias y en cambio no logra buenos resultados en otra u otras. Aquí entra en juego la teoría de las inteligencias múltiples creada por Howard Gardner, según la cual no existe una única inteligencia (por lo que el famoso test de CI, según mi parecer, se queda obsoleto y sale a la luz más que nunca el carácter de exclusión que siempre ha tenido). Al haber varias, una persona puede tener más desarrollada una en concreto que otra, por ende, es tarea del sistema educativo adaptarse al alumno y alumna y detectar o simplemente confirmar aquello que se le da bien en base a aquella inteligencia o inteligencias que tenga más desarrolladas (me refiero a aquellas que guardan relación con lo académico). Es posible mejorar aquellas que igual no están desarrolladas satisfactoriamente, de todos modos, puede llegar a ser cuestionable cualquier baremo que mida el éxito, depende de los criterios de evaluación empleados y de los objetivos propuestos.
Dentro de las inteligencias múltiples existen dos muy importantes: la intrapersonal y interpersonal, pero no me detendré en ellas, ya que me iría del tema.

Imaginemos que un alumno o alumna tiene muy desarrollada una de estas inteligencias relacionada con lo académico, por ejemplo la musical. En este caso, pienso que se debe hacer todo lo posible para que pueda desarrollarse en su plenitud en ese campo que se le da mejor y que resulta de su interés, proporcionando a su vez oportunidades orientadas al mundo laboral. Es cierto que existen unas competiciones llamadas "olimpiadas" orientadas al alumnado, pero para mí esto es insuficiente de cara a lograr el explendor y el triunfo académico, ya que, por ejemplo, si a una persona se le da genial la física y quiere dedicarse a ello en un futuro, si no logra aprobar las asignaturas suficientes en secundaria podría encontrarse en la situación de ver su sueño destruido.

Cabe decir que la negación "esto se me da mal" puede ser una manifestación de una persona que a la mínima se rinde y que realmente puede triunfar; la cosa cambia cuando tras muchos esmerados intentos la persona no triunfa en una determinada materia. De todos modos, en toda cualificación, no sólo se evalúa al alumno o alumna, sino que también al profesor o profesora, de esta forma se comprueba si ha sabido llegar a la persona estudiante (hay que decir que ésta tiene que poner también de su parte). De todos modos, si una materia no resulta interesante al alumnado o no está de acorde con aquella inteligencia o inteligencias que tienen más desarroladas, será difícil lograr el éxito. Además, la persona estudiante tiene que percibir que lo que se pretende enseñar le va a servir de algo en un futuro. 

Ahora bien, comenté que el sistema debía detectar aquellas inteligencias o inteligencia que un alumno o alumna tenía más desarrollada para orientar la labor educativa en base a ello. Primeramente, sobre esto tengo que decir que, aunque se puede trabajar en el desarrollo de las demás, puede resultar más sencillo, tanto para el o la estudiante, como para el sistema, potenciar aquella que esté más desarrollada, ya que probablemente la persona carezca de interés por mejorar aquellas que lo están menos. No obstante, en aquellas de especial importancia como las inteligencias inter e intrapersonal, es necesario que la persona haga un esfuerzo para lograr un adecuado desarrollo de las mismas para mejorar su bienestar a nivel individual y social o ejercitarlas para mantener dicha sensación. En segundo lugar, cabe decir que hay determinadas materias que pueden salirse quizás de las inteligencias múltiples establecidas por Gardner, como puede ser la historia. Igualmente, el sistema debe detectar aquello que se le se le da bien (de forma objetiva, ya que como dije antes, la negación "esto no se me da bien", puede ser más una excusa que un hecho real con base neurológica) y despierta interés al alumno o alumna. 

Otro gran error en el sistema educativo radica en el modelo de cualificación por exámenes, el cual fomenta el estudiar para aprobar y no para aprender, por lo que se pierde el disfrute que debería proporcionar la adquisición de conocimientos y provoca, además, mucho estrés.

Llegando ya al final, debo decir que está claro que el sistema debe cambiar, ya que, a día de hoy, puede que grandes físicos, grandes historiadores o grandes matemáticos en potencia, por ejemplo, no puedan dedicarse a su gran pasión porque el sistema no les ha dejado al cerrarles las puertas. Quién sabe, si en alguna de estas personas a las que no se les ha dejado triunfar, estaba la solución a algún posible dilema humano que algún día quizás llegase a aflorar en sus mentes. 

Para terminar, me gustaría citar la siguiente frase del genial Albert Einstein, la cual expresa el más grande error del sistema de enseñanza:

Todos somos genios, pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil. 

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