Deshumanización
Nuestra especie, en sus orígenes, vivía en contacto directo con la naturaleza en todo momento, aunque, con el surgimiento de las grandes ciudades, esa interacción se fue perdiendo. A día de hoy, en comparación con tiempos muy antiguos, nuestro contacto con la naturaleza, salvo que se resida en el rural, es escaso.
Pienso que (y esto es una teoría personal), hace miles de años, el hecho de no vivir en ciudades, implicaba un modo de vida más en sintonía con nuestro ser, es decir, vivíamos según nuestra condición natural, y me refiero a la alimentación y hábitos, teníamos, en general, unas costumbres sanas (salvo una a la que aludiré más adelante), ya que no nos quedaba otra si queríamos sobrevivir. Quizás la obesidad estuviese presente, pero estoy seguro de que debía ser algo muy minoritario, ya que nuestro estilo de vida nos obligaba a estar en forma para proteger nuestra vida. Además, existía un mayor respeto por la naturaleza que a día de hoy; en los tiempos que corren, los niveles de contaminación en la atmósfera y en los mares y océanos es preocupante, por no hablar de algunas sustancias dañinas que llevan algunos alimentos y, por supuesto, de la destrucción del reino vegetal.
¿A qué se debe esta deriva de lo natural hacia una propia destrucción de la naturaleza humana y ambiental? Todo es fruto del intelecto humano, nuestra evolución nos ha dotado de una mente brillante, sin embargo, a lo largo de la historia, en cuanto a lo colectivo, en general, la hemos empleado para mal. Además, por lo que respecta al reino vegetal, su destrucción, en algunas ocasiones, se lleva a cabo por capricho y, cuando se trata de satisfacer una necesidad importante, pienso que quizás no se plantean alternativas para respetar el medio. La civilización, entendida como la construcción de ciudades y grandes infraestructuras, ha traído de la mano la destrucción del medio y la contaminación.
A día de hoy sabemos el impacto que tienen nuestras actividades en el entorno, sin embargo, seguimos sin hacer los esfuerzos suficientes. Si nuestros antepasados Homo Sapiens Sapiens de la prehistoria pudiesen ver el daño que le estamos haciendo a la Tierra no se lo podrían creer.
Por otro lado, yendo ahora a un terreno más individual al que aludí más arriba, en relación con mi teoría de que hace miles de años los niveles de obesidad eran muy bajos y vivíamos con hábitos más sanos, a día de hoy estamos también contaminando nuestro cuerpo con costumbres nocivas y antinaturales, y aquí son de obligada mención, no sólo los malos hábitos relacionados con la obesidad, sino que también otros como el consumo de drogas legales y no legales. No obstante, aquí debo hacer incapié en el hecho de que en los ritos religiosos antiguos (y probablemente a día de hoy en culturas indígenas, además de, por ejemplo, la rastafari) se consumían determinadas sustancias para alterar la consciencia, algo que, desde mi parecer era (y es) algo nocivo. Personalmente, considero que toda droga debe evitarse, pues supone una contaminación del cuerpo con una sustancia que nuestro organismo trata de expulsar en cuanto entra, por ende, natural no es. Por otro lado, yendo al terreno de la alimentación de nuevo, son muchos los productos que contienen sustancias perjudiciales y que sin embargo se siguen vendiendo ante la mirada indiferente de los gobiernos.
Por otra parte, vivimos en un sistema social y económico hiperexigente con las personas, donde muchas viven por y para el trabajo por culpa de que el propio sistema las ha moldeado así. Por culpa de esta exigencia exagerada afloran problemas que pueden llegar a ser graves como la depresión o el estrés y todo ello es una cadena que influye en el comportamiento de cada persona y en las interacciones sociales. Este tipo de problemas tan sólo pueden ser propios de una sociedad tan centrada en lo laboral y en los estudios como la nuestra. Se debe ser responsable, pero también hay que disfrutar de la vida (con responsabilidad y de un modo lo más natural posible), igualmente, en algunas ocasiones puede que el sistema no nos deje llevar a cabo este disfrute de forma adecuada. Por poner un ejemplo extremo, Japón es un país donde está presente un grave problema de hiperexigencia que, desde mi parecer debe cambiar. En nuestro país también existe este tipo de problema, menos exagerado, pero existe; un problema donde el trabajo o los estudios pasan a ser lo más importante o casi y perdemos por completo nuestra individualidad y pasamos a formar parte completamente de un sistema deshumanizador como si de una simbiosis se tratase.
A modo de última reflexión, los seres humanos hemos olvidado que somos animales y, como tal, estamos diseñados para llevar a cabo un estilo de vida natural y responsable con nosotras y nosotros mismos. La evolución nos ha dotado de una mente impresionante para garantizar nuestra supervivencia, sin embargo, hacemos un mal uso de ella, haciéndonos daño a nosotras y nosotros mismos, podría decirse que nuestra evolución está fallando de tanto éxito que ha tenido y todo porque queremos. Se nos ha dado un regalo que no estamos sabiendo aprovechar.
Muy buena reflexión, estoy de acuerdo contigo en ciertos puntos como en que estamos desaprovechando nuestra gran capacidad mental. No obstante, esta claro que para poder mantener una sociedad con tal número de individuos vamos a tener que hacer muchas pruebas ensayo-error, lo normal es que tardemos de establecer un sistema lo más sofisticado posible, hay que ser pacientes.
ResponderEliminarSaludos.
Gracias por tu comentario!
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